Cómo pican los mosquitos

Las picaduras de mosquitos son causadas por los mosquitos hembras se alimentan de tu sangre. Las hembras tienen un aparato bucal hecho para perforar la piel y un sifón para succionar la sangre. Los mosquitos varones carecen de esta capacidad chupadora de sangre, ya que no producen huevos y así no tienen necesidad de la proteína que se obtiene con la sangre.

Cómo pican los mosquitos

Los machos son también más pequeños que las hembras y éstos se alimentan del néctar de las plantas.

Cuando una mosquita muerde, se llena la boca de sangre e inyecta saliva en la piel. Las proteínas de la saliva del mosquito, desencadenan una reacción suave del sistema inmune que resulta en la característica picazón e inflamación. Esta reacción es muy común, así que no hay de qué preocuparse. Lo normal es que una picadura dure unos días, si este síntoma dura más días, deberías ir al médico para que te mirase.

A veces, y sobre todo los niños, pueden experimentar una reacción alérgica conocida como síndrome de Skeeter. Pero como ya hemos dicho, lo normal es la típica roncha que pica.

Los mosquitos pueden ser portadores de algunas enfermedades como el El virus del Nilo Occidental, la fiebre amarilla y la fiebre dengue. Para que un mosquito pueda contagiarte alguna de estas enfermedades, éste debe ser portador, es decir, haber picado a alguien o a algún animal que tuviera la enfermedad.

Cómo pican los mosquitos

Para aliviar la picazón hay diversos remedios caseros y medicamentos que pueden ayudarte. Lo importante es intentar no rascarse para que la picadura no se infecte. Una picadura infectada puede darnos más problemas que una simple picadura. Cuando los niños tienen picaduras de mosquitos se rascan de forma inconsciente, por eso es una buena idea explicarles detalladamente el por qué no se pueden rascar y ponerles guantes o calcetines en las manos por la noche mientras duermen.

La mejor forma de librarse de las dichosas picaduras es la prevención. Buenas formas de evitar las picaduras de mosquito son no salir al exterior cuando los mosquitos están más activos, es decir, al amanecer y al anochecer, no tener agua estancada en macetas o neumáticos, llevar ropa que nos cubra la mayor parte del cuerpo, utilizar repelentes de mosquitos para la ropa y para la piel y proteger nuestra casa con mosquiteras en las ventanas.